Todos los comienzos son difíciles, pero pienso que este lo puede ser aún más; un país extranjero, un idioma distinto, una nueva familia y encima sólo. Pero todo no podría haber salido mejor.

Después de pasar un día con la dueña de la casa donde voy a vivir durantes estas dos semanas, mis oídos ya empezaban a adaptarse al inglés. La verdad que es un acierto insertarse de lleno en la cultura escocesa, conocer sus costumbres, gustos y aficiones, saber un poco más de ellos, así es mucho más fácil entenderlos después.

El primer día de curso fue una presentación grupal de los nuevos compañeros. Éramos un grupo formado casi exclusivamente por españoles. Tras unas breves explicaciones acerca de los horarios, normas y posibilidades de Tours por la ciudad, hicimos diferentes pruebas, tanto orales como escritas, para ubicarnos por niveles. Los resultados nos lo comunicarán mañana, así que a esperar. Mientras tanto, unos juegos de presentación grupal y de pronunciación.

No fue tan difícil el comienzo, empieza bien la aventura.