A pesar de quedarme un poco preocupada por mi examen, ya que creo que fue duro y el tiempo de realización de cada prueba fue muy corto, apenas 10 minutos para algunos de ellos, me asignaron en el nivel intermedio, que es el que realmente me corresponde, de modo que, al parecer, no me fue del todo mal.

Al entrar en mi nueva aula me presento a mis compañeros: dos franceses, una rusa, una de la República de Kazajistán, una Venezolana, una tunecina y un colombiano. Desde el primer momento la acogida en el grupo calurosa y divertida, de modo que no podía estar más contenta. Tenemos dos profesoras que se turnan días alternos.

Al llegar la profesora y después de las presentaciones me pide que prepare un “speaking” para el próximo jueves sobre cualquier tema que me motive. El resto de la clase fueron conversaciones entre nosotros sobre nuestra vida, trabajos, aficiones,… todo ello bajo la atenta dirección de la profesora que corregía y mejoraba nuestra pronunciación y vocabulario.

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